Pachica es la cuarta localidad en la Quebrada de Tarapacá, a 1630 metros sobre el nivel del mar. Se puede llegar por la ruta hacia Colchane; a 34 km de Huara está la entrada y luego son 6 km por una bajada tipo zig-zag que está en buenas condiciones. La otra posibilidad es bajar al pueblo de San Lorenzo de Tarapacá (23 km desde Huara y 5 km de bajada) y seguir por el camino que cruza el río hasta llegar a Pachica. La primera opción es más corta y rápida pero en la segunda se tiene la opción de además ver el cementerio de Tarapacá y pasar por Quillahuasa, sin perderse por supuesto la imponente vista de los farellones que cuelgan por la quebrada.
Pachica es un pueblo pequeño, con escuela e iglesia, y casas de diversos tipos de construcción. Al parecer la ayuda del gobierno regional se ha hecho presente y ahora la calle principal cuenta con un camino empedrado moderno. Este tipo de “desarrollo” inevitablemente me hace tener contradicciones. Evidentemente es bueno para los lugareños, me imagino que se deben sentir más cerca de la “capital”, pero a la vez siento que de a poco va perdiendo algo de su identidad. La mezcla de casas centenarias con casas tipo subsidio no es muy motivadora para el turista, ni la restauración de la iglesia sin mantener su armonía original. El progreso también se ve en los trabajos viales, que cada año se desarman como maquetas; resulta sorprendente, por decir lo menos, que después de tantos inviernos altiplánicos, y teniendo clarísima cuál es la ruta de las riadas, no se haga una obra que dure más de un año, en fin, pero eso es tema aparte.
A pesar de lo anterior, todavía es posible recorrer terrazas de sembradío ancestrales que en época estival se cubren del tono violeta de la alfalfa y de los verdes intensos de las plantas de maíz, molles (pimientos) y palmeras. Desde Pachica se puede seguir camino hasta Laonzana, deleite de geólogos y que prácticamente es el último poblado de la quebrada. También se puede seguir camino hacia Lirima y Cancosa, que por el momento no lo he recorrido y por los comentarios recibidos, pareciera ser bastante tortuoso.
A mi juicio, el mayor encanto de Pachica está en sus cerros. Las capas de años geológicos se confunden entre colores naranjos, amarillos, violetas, verdes y probablemente entre miles de seres fosilizados de épocas jurásicas. Sin duda imperdible a la hora del atardecer.












ola te felicito por tu informacion y ademas darte las gracias por darnos a conocer que en nuestro pais existen lugares tan maravillosos y que no conocemos.
ojala algun dia tenga la fortuna de poder llegar a ellos.
te felicito y sigue manteniendonos informados.