Pisagua

1 04 2008

La sensación que tuve la primera vez que fui a Pisagua, ya viviendo en Iquique, fue la de sentir el peso de la historia en mis hombros. No tenía mayor información histórica sobre el lugar, salvo por las noticias de los detenidos desaparecidos. Pensé que este “peso” que había en el aire se debía a ese episodio, pero con los años fui descubriendo que Pisagua entreteje cientos de historias y momentos tan o aún más dramáticos que el mencionado; aunque este último es el que se retiene en la memoria colectiva con mayor fuerza. 

Pisagua se encuentra a 168 kilómetros desde Iquique, por una ruta sencilla y relativamente en buen estado. El camino tiene tramos notables, como una bajada serpenteante por entre cerros de arena, que se tragan el camino cada vez que pueden. Saliendo de este tramo ya se ve el mar, desde la altura y después de unas curvas nos enfrentamos a un acantilado impresionante, un zig-zag con curvas muy pronunciadas. En mi última visita me encontré con la muy agradable novedad de ver que están arreglando la bajada al pueblo, con fecha de entrega para los últimos 8 kilómetros en abril de 2008. Una bandera chilena flameando en lo que pareciera ser un poste de telégrafo, imita la historia del Capitán Torreblanca que llegó a la cima para izar la bandera chilena después de la toma de Pisagua el 2 de noviembre de 1879.  

En la última curva antes de tomar la recta hacia el reloj se encuentra la huella a Punta Pichalo, señalada por un sencillo cartel artesanal que dice: Punta Pichalo Habitantes: Lobos Marinos. Punta Pichalo, al sur de Pisagua, tuvo ocupación del Complejo Chinchorro desde el Arcaico medio en adelante, es decir fechas cercanas al 3.000 A.C. Su mayor atractivo para los habitantes alfareros eran las guaneras formadas por colonias de aves y la rica vida marina. Se pueden identificar cinco asentamientos: la aldea hispana, el cementerio del Complejo Chinchorro, un basural o conchal bajo la aldea hispana, cementerio más tardío y el cementerio de la población hispánica. Claramente fue un lugar habitacional ya que se pueden encontrar distintos tipos de cerámicas domésticas y muchos morteros con sus respectivas manos de moler. Es muy bonito hacer el camino a pie, que toma unos 45 minutos, aunque últimamente el camino se ha ensanchado y se podría hacer en vehículo. Al caminar hacia Punta Pichalo se pueden ver los restos de momias y ofrendas en los cerros, se escuchan los lobos gritar cada vez más cerca y sin duda el premio mayor es llegar a encontrar alguna de sus piscinas naturales. 

De vuelta al camino hacia Pisagua ya se pueden apreciar dos monumentos nacionales: La Torre del Reloj y el Hospital de Pisagua. El hospital es un gran edificio de madera de dos pisos que fue construido en 1909 y dejó de ser usado durante el gobierno de Gabriel González Videla. Gracias a que la construcción es de madera, no sufrió daños con el terremoto, sólo se ve que el terreno está algo desplazado hacia el poniente. Los orígenes de la Torre del Reloj se remontan al año 1881, cuando se levantó un monolito en conmemoración de los caídos en la Toma de Pisagua. Dice la historia (no confirmada…aún) que las osamentas de los caídos se pusieron en un osario en la base de este monolito. Luego, en 1887 y siguiendo la tradición británica predominante en la época del auge salitrero, el monolito fue reemplazado por una Torre Reloj de unos 12 metros de altura.  

Pisagua es principalmente una calle. En la entrada, rumbo hacia el norte, se encuentra la iglesia (monumento histórico, modificada después del incendio de 1905) y el Teatro Municipal (monumento nacional) construido en 1892. Siguiendo por la calle principal está la Cárcel Pública (monumento histórico) construida en 1910, y ocupada con prisioneros políticos en los gobiernos de Gabriel González Videla (1947-1948), Carlos Ibáñez del Campo (1956) y en el régimen militar.Más hacia el sur se encuentra la plaza de Pisagua junto al muelle y al cuartel de bomberos. Nótese que en la plaza hay dos cañones, (uno Parrot de 100 lbs.) de la época de la Toma de Pisagua en 1879, aunque no están en sus posiciones originales.

Volviendo al punto de inicio, donde está el Teatro y la iglesia, se toma el camino hacia el norte que pasa por Carabineros y por la antigua estación de trenes. Se cruza la línea del tren y se toma un camino de tierra que sube un poco por el cerro para llegar a Playa Guata. Es una playa muy linda, aunque abierta y con harto viento en las tardes donde además se encuentra el camping municipal. Más hacia el norte está Playa Blanca, hermosa playa con un peñón blanco de guano al medio del mar frente a la playa, y que además fue el lugar de desembarco de las tropas chilenas en la Toma de Pisagua. Siguiendo el camino de Playa Blanca hacia el norte está el cementerio 1879, donde termina este camino. Para ir al cementerio de Pisagua hay que volver al inicio del camino (donde está el Teatro) y tomar el camino de tierra con rumbo norte. Siguiendo este mismo camino se puede llegar a Pisagua Viejo pasando por el Fuerte Norte donde hay otro cañón Parrot.

En el sector de Pisagua Viejo, en la desembocadura que la Quebrada de Tiliviche y más arriba Quebrada de Camiña, sólo quedan las bases de los que fueran unos 20 recintos habitacionales, algunas bodegas o silos, hornos circulares y según investigaciones arqueológicas, una iglesia de ocupación tardía y de contacto español-indígena. La playa de Pisagua Viejo es la desembocadura del Río Camiña, y es una larga playa que por el norte se une con la Hacienda de Tiliviche, lugar de descanso, o country club, de los ingleses en la época salitrera.